30 de septiembre de 2011

Con el signo de la K


El apellido Koreska es la génesis y la actualidad de Kores, multinacional centenaria especializada en artículos escolares y de oficina. Su presidente mundial destaca la importancia de Venezuela, país que representa 40% de las ventas de Sudámerica

Colores, témperas, sacapuntas y barras adhesivas. Estos y otros artículos escolares buscan resaltar en los anaqueles durante cada temporada de regreso a clases, cuando las empresas del ramo se esfuerzan por atrapar la preferencia de los consumidores.

Tal es el caso de Kores, que este año decidió vestirse de dinamismo a través de actividades publicitarias y promocionales en los puntos de venta, Metro de Caracas y centros comerciales, bajo el concepto de “Viva el color con Kores”. Estas se realizaron para darle impulso a la línea de coloreado y motivar a los más pequeños a disfrutar de la experiencia de ensayar con diferentes tonos e intensidades.

Quizás pocos conozcan que detrás de esa marca, ya cotidiana para los venezolanos, está una compañía de origen austríaco. Se trata de la empresa que produjo y distribuyó el papel carbón por primera vez en Europa y que el próximo año se dispone a celebrar 125 años de operaciones en el mundo.

Desde 1887, Kores ha sabido adaptarse a las exigencias del mercado: se convirtió en una multinacional que hoy en día manufactura y comercializa más 1.000 productos en sus líneas escolar y de oficina. Tiene presencia en más de 70 países del globo, incluidas las filiales en México (1949), Colombia (1962), Venezuela (1974) y Brasil (2007).

La historia de la organización está cincelada por la familia Koreska, apellido del cual derivó el nombre que identifica a la corporación. Cuatro de sus generaciones han trabajado en la firma desde su fundación.

PRODUCTO conversó con Peter Koreska, CEO mundial y nieto del fundador, quien recientemente visitó a Caracas desde Suiza –sede del holding­– para liderar el encuentro regional de estrategia de mercadeo de las oficinas latinoamericanas.

En cambio constante

“Kores tiene una larga historia, rica en tradiciones, pero al mismo tiempo es una empresa moderna y con pensamiento de avanzada”, puntualiza el CEO, quien tiene 41 años al frente de la compañía, ya que su padre (Robert Koreska, encargado de esa posición) falleció tempranamente.

El cambio ha sido el compañero permanente de la empresa. En sus inicios, estuvo orientada a la fabricación de productos químicos para la oficina, entre ellos el papel carbón y cintas para máquinas de escribir. Con el pasar de los años y conforme a las demandas de los mercados, evolucionó e innovó para incorporar artículos escolares al compás de las normas y regulaciones internacionales que exigían seguridad y limpieza en su manejo, en especial en aquellos dedicados a los niños. Fue así como se desarrollaron témperas no tóxicas, marcadores con tinta lavable o almohadillas dactilares con tinta de fácil eliminación, entre otros productos.

Estas exigencias, cada vez mayores, llevaron a Kores a generar una tecnología química de alta calidad y alta confiabilidad. “Estos dos valores todavía permanecen y forman parte de la garantía de la marca –afirma Peter Koreska–. A esto añadimos el poder ofrecer una buena relación entre el costo y el beneficio”.

En los dos últimos años se han concentrado en América Latina, en donde –en términos generales– la marca se ubica dentro de las dos primeras posiciones de mercado. Desde México, se atiende a Centroamérica y El Caribe y desde Venezuela se fijan las plataformas de mercadeo y ventas para Sudamérica.

La empresa se apoya en el idioma y la cultura común de la región para hacer sinergia. “Para alcanzar una producción moderna a precios bajos se necesita un mercado que ofrezca volumen y América Latina, con su dimensión, nos brinda este alcance”, destaca el alto ejecutivo. También adelanta que para finales de este año abrirán la representación en Argentina.

En la región, los productos líderes pertenecen a las categorías de barras adhesivas y de correctores. Con respecto al suelo criollo, Walter Knudsen, gerente general de Kores de Venezuela, afirma que en la primera de ellas la marca posee alrededor de 45-50% del market share desde hace 6 años. “Por otro lado, hemos ido ganando el liderazgo en colores; en estos momentos, estamos por encima de 30% de la torta”, asegura.

Peter Koreska ratifica la importancia local. “El mayor peso de las ventas de Sudámerica proviene de Venezuela, que aporta 40% de estas. Es el país más importante de esta región para Kores. Es una plataforma de servicios que nutre a otros mercados”, señala el CEO.

Si bien los productos de la línea escolar han cobrado mayor impulso en los últimos tres años, conforme a la estrategia regional y global, en Venezuela su importancia, en términos de valor (ventas), es equivalente a la de la línea de oficina. Esto es debido a que los artículos para el colegio tienen picos estacionales, pero las empresas y comercios utilizan productos de oficina Kores durante todo el año. Son líneas complementarias que tienen momentos de promoción diferentes.

Cabe mencionar que durante el año 2011, para las diversas acciones de mercado destinadas a la línea escolar (incluyendo la campaña de regreso a clases “Viva el color con Kores”), la filial venezolana invirtió 5 millones de bolívares fuertes.

Conciencia y comunidad

Dentro de la expansión de Kores en múltiples mercados, la responsabilidad ha sido fundamental. El presidente mundial de la empresa señala que este concepto es parte esencial de los valores de la organización, ya que no solo buscan velar por la calidad y seguridad de los productos que fabrican y comercializan, sino que tienen conciencia de la importancia que representa el involucrarse activamente con las comunidades en donde operan.

Muestra de esto son las contribuciones y apoyo a la reforestación de bosques que ejecutan en México (país en donde está ubicada una las fábricas), así como la campaña contra el maltrato infantil desarrollada en Colombia.

En el ámbito venezolano, Kores tiene dos frentes sociales principales. El primero es el concurso de dibujo y pintura “Yo sí pinto”, que desde hace siete años lleva a cabo en alianza con la Asociación Venezolana para el Síndrome de Down (Avesid). Está orientado a todos aquellos niños, jóvenes y adultos especiales que quieran expresarse a través del arte. Su objetivo es luchar contra la exclusión social y mejorar la autoestima de las personas con discapacidad intelectual.

Por su parte, el programa “Kores va a la escuela” consiste en charlas dictadas por psicopedagogos enfocadas en sensibilizar a los niños sobre los problemas que pueden encontrar en el entorno educativo (violencia en las aulas, inteligencia emocional y educación sexual, por ejemplo), a la vez que buscan fomentar los valores sociales. Más de 19.000 mil escolares de colegios públicos y privados se han visto beneficiados.

Otras actividades de corte social son la promoción del hábito de la lectura en ferias de libros y donativos a diversas instituciones.

“Tenemos un gran responsabilidad social con los mercados y con las familias. Un gerente también debe ser un líder con corazón”, concluye Koreska.

Publicado en: Revista Producto
Sección: Notas
Autor: Gloria Calderón
Fecha de publicación: Septiembre 2011 

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